Pelo de simpleza tan suave, tan bello,
quiere y necesita
caricias y besos,
oscura negrura cubre la pelambre,
busca la mano que ama sobre su cabeza,
el oído atento a ruidos y charlas.
¡Juanita, Juanita, aquello no toques!
¡Vente aquí, más cerca , deja el cuero ese!
Ella representa la aristocracia
de perro nacido de muy buena raza.
Demuestra en sus actos, ladridos
y saltos
estirpe de aquellas que brillan por altas.
Qué es lo que te espera, dentro
de los tiempos,
cuando estés muy sola, sin cariño
cierto.
Serás destrozada por algún maldito
que sigue pensando que el perro
es nada.
No quiero que sufras, toda desolada,
esa gran tristeza de saberte sola,
corrida y echada.
NELLY ANTOKOLETZ
2009

