PAROXISMAL
No soy la brisa suave que besa
superficies,
¡soy viento huracanado, rugiente,
atravesado,
cobrándole a la vida
lo que le puede dar!.
Mi fuerza desatada va en busca
del misterio,
que torna en miserable la triste
realidad.
La furia se reduce cuando
estalla el llanto,
es entonces que vuelvo a conocer
mi verdad.
Mis pasiones viven en forma
paroxismal,
no conocen otro estado ,
el máximo
emocional.
Por sobre todo signo lejano
de lo real,
se forman las tormentas,
los rayos,
erupciones, que salen de la tierra
en desahogo total.
Vivo en el paroxismo, fatal,
enajenada,
mi mente trabaja con celeridad
escalofriante,
ahogada por no saber
esperar,
por fin, la soledad;
la soledad de la muerte
que es el descanso final.
NELLY ANTOKOLETZ
Del libro “Preludio para una Muerte”
2006

