A MIS DOS HIJOS  

Ay!  Mis dos hijos queridos,

qué pena les voy a dar…!

cuando vean que la vida

mi cuerpo abandonará. 

 

Por siempre yo quise darles

una vida sin dolor,

éste viene sin quererlo

los abandono, mi amor! 

 

Si lejos me sienten, sepan,

que en ustedes estaré,

por la sangre de sus venas,

suavemente correré! 

 

Con mi raza fueron hechos

sus cuerpos en totalidad,

sus almas  son mis gemelas

que viven el “más allá”. 

 

Cuerpo y alma de mis hijos

son las respuestas de amar,

ellos son ramas del árbol

con raíces de verdad. 

 

Ay! Mis dos hijos venerados

qué triste es la soledad!,

pido que si la sufren,

se acuerden de su mamá. 

 

Y también quiero que sepan

que yo no me iré jamás,

estaré cerca de ustedes

con el sol, al  calentar, 

 

 

con el agua de la lluvia,

con el viento, con el mar,

suavecito daré besos

en donde ustedes, están. 

 

Quién sabe por qué lugares

caminaré al azar,

buscando desde los cielos

a mis hijos para amar. 

 

Yo jamás me sentí sola,

me acompañan los demás,

¡Sí lamento,  esa ausencia,

de no poder abrazar! 

 

Ellos siempre alegraron

los días que ya se van,

mis hijos me acompañaron

con su amor y su lealtad. 

 

Mi roja sangre en  sus venas,

mi alma con ellos va,

dentro de sus corazones

viviré sin soledad. 

 

 

Ay!  Mis  dos hijos queridos

qué pena les voy a dar!

Cuando besen mis mejillas

y ojos rojos de llorar.! 

 

Pido que vivan tranquilos

aunque parta al “más allá”,

tengo encerrado en mi misma

todo el amor de verdad. 

 

Tesoro como el que guardo

no lo tienen los demás,

gozo riquezas enormes

en mis dos hijos,! Verdad! 

 

Les dejo como fortuna

lo que jamás faltará,

me sentirán como el aire

que siempre respirarán. 

 

Soy madre de dos amores

que aman sin preguntar,

son el “porqué” de mi vida

para quererlos más y más! 

 

Ay! Mis dos hijos del alma

qué tranquilos van a estar!

cuando sientan que dos alas,

siempre los protegerán. 

 

Donde me encuentre, sabrán,

de mi,-- madre hasta el final,--

yo  los estaré amando,

desde la eternidad. 

 

Ay!  Mis dos hijos benditos

son mi felicidad!

sólo con sentirlos cerca,

no siento más soledad. 

 

Pero cuando convertida en sueños

no sea más realidad,

sentirán un aire suave

que son besos de verdad. 

 

Si por si acaso el viento

acaricie  con suavidad,

sobre caras, cuerpo y alma…

seré yo, por regresar. 

 

Acogeré con ternuras

sus penas,  de no estar acá,

les daré abrazo y consuelo,

para que no sufran más. 

 

Ay!  Mis dos hijos, me quedo,

fui clonada mitad y mitad!

una queda con ustedes,

la otra,…se va…se va…! 

 

La presencia de la madre,

…quizá no la vean más…

¡estaré desde lejos, cuidando,

para que vivan en paz ¡.-

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NELLY ANTOKOLETZ al entrar

el verano 2009-10.-

Villa Carlos Paz   

 

A MIS HIJOS  OSCAR Y ERNESTO

FORMADOS EN EL CAMINO RECTO;

MENTES LÚCIDAS Y GUÍAS

DE QUIENES LES ACOMPAÑAN

POR LA SENDA DE LA VIDA.- 

CON  ORGULLO DE SER LA MADRE

DE DOS HOMBRES DE VERDAD;

SE REFLEJAN EN SUS HIJOS

MIS  NIETOS, BELLOS EJEMPLOS,

CON ELLO…!HAY  ETERNIDAD!

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NELLY ANTOKOLETZ.-

Diciembre de 2009.-