HÉROE DE LA PATRIA
Coronel Ibarzábal
El 19 de noviembre se cumplieron treinta y tres años de la muerte del Cnl. JORGE IBARZÁBAL.
Secuestrado, torturado y asesinado por ser considerado “ prisionero de guerra “, a manos de la guerrilla del ERP, después de diez meses de un cautiverio absurdo, inhumano y alevoso, constituye un nombre más en la larga lista de los héroes y mártires, civiles y militares, que el terrorismo de los años setenta fue eliminando sistemáticamente, en una guerra por la conquista del poder, y la implantación de un régimen marxista en nuestra Patria.
Muchos de los integrantes de aquellas tropas subversivas, están vigentes y gozan de vida y libertad, ocupando cargos de relevancia en el gobierno. Pretenden cambiar la historia, la verdadera, distorsionando hechos y realidades que los ciudadanos no hemos olvidado.
Y como una ironía absurda y grotesca, quienes combatieron ofreciendo sus propias vidas para defender la Patria del flagelo terrorista, son ahora juzgados y encarcelados por una Justicia ingrata , que incluso olvida el asesinato de sus pares.
Al Coronel Ibarzábal, como a tantos otros, no podemos regresarlos a la vida. La Gloria los cobija en el Altar de la Patria. Pero es nuestro deber, sagrado e ineludible, honrarlos, recordarlos, y brindarles el homenaje que merecen, reflexionando seriamente, para que su sacrificio no haya sido en vano.
Autor: Tte. Cnel. (r.) José Lavori
Larga odisea del coronel Ibarzábal y de su familia
Entre las trágicas secuelas que dejó el ataque guerrillero del ERP al cuartel de Azul, está la odisea de quien era entonces el jefe del Grupo de Artillería Blindada 1, teniente coronel Jorge Ibarzábal. Fue secuestrado por los guerrilleros luego del asesinato del coronel Camilo Gay, jefe del Regimiento de Caballería Blindada 10. Ambos se dirigían a defender las unidades. Su hija, Silvia Ibarzábal, junto a su madre, Nélida, recuerdan aquella noche.
–Las viviendas militares estaban separadas por una calle. Eran las doce menos cuarto. Yo estaba con unos amigos porque la noche anterior había cumplido 18 años y ellos no habían podido venir. Empezamos a escuchar detonaciones. Dos de los chicos eran militares muy jóvenes que se dieron cuenta enseguida de que eran disparos. Nosotros somos tres hermanos. Soy la mayor. María José tenía 14; el varón, Roberto, tenía entonces 10 años y estaba durmiendo en su cama. Mi papá lo pone en el piso y empieza a bajar las persianas. Después tomó un revólver para ir a defender el cuartel, estaba de civil, con camisa y pantalón. Tengo grabado que mi mamá le decía: “No cruces, esperá a que te cubra la guardia”, y tomó el teléfono. Pero mi papá le agarró el brazo y le dijo: “Tengo que ir. Soy el jefe”. Y se fue. Cruzó la calle. Fue la última vez que lo vi, corría con un revolver en la mano para defender el cuartel. Tenía 46 años y era de Juan José Paso, un pueblito cerca de Pehuajó.
Ibarzabal fue secuestrado y durante diez meses vivió en las llamadas “cárceles del pueblo” del ERP, unas jaulas metálicas más propias para animales. Durante los meses siguientes, el ERP intentó negociar la libertad de Ibarzábal con el gobierno de Perón, de Isabel Perón y con el Ejército.
-Hacían contacto con el padrino de mi hermano, amigo íntimo de mi papá, que tenía una inmobiliaria en Flores. Era accesible para que entraran y salieran porque daba a la calle.
El 19 de noviembre de 1974, diez meses después del ataque a Azul, en San Francisco Solano, Quilmes, durante un control de rutas, se produjo un tiroteo entre la policía y los ocupantes de una camioneta que llevaba en el techo un armario metálico.
-En ese armario metálico llevaban encerrado a mi papá, para cambiarlo de lugar. Antes de entregarse, uno abrió el armario y disparó. Lo mató. Después se entregó.
Durante su cautiverio, Ibarzábal fue obligado a escribir cartas, una de ellas a este diario, en la que afirmaba que sus captores lo trataban bien.
Poesía escrita por el Coronel Ibarzábal durante su cautiverio en honor a su hijo
Roberto es el nombre que tu madre
Eligió par ti hijo querido.
Roberto es el nombre de tu padre
Que se fue cuando tu estabas dormido.
Ora pienso yo en mi suerte,
Ora pienso en tu destino
Yo ya estoy más cerca de la muerte
Pero tú recién inicias el camino.
Bueno es entonces que comprendas
Que tu niñez tal vez ha terminado
Y a raíz de esta circunstancia tan tremenda
El camino del hombre has iniciado.
Esto duele y provoca mi martirio
Hiere el alma como el rayo a la tormenta
Que por causas que quizás tu no comprendas
Has dejado tan pronto de ser niño.
Ruego entonces que tus pasos se encaminen
Por la senda del honor y la decencia
Y le pido a Dios que te ilumine
Para que puedas resolver sin mi presencia.
Todo tiene su final en este mundo
Incluida la injusticia, la opresión y el desatino
Lo importante es tener Fé en lo mas profundo
En que habrá de cambiar nuestro destino.
Intenta hijo querido conducirte
Como el hombre que yo quise que fueras
Y no olvides que tu madre necesita
Que la ayudes, la acompañes y la quieras.
Tienes toda la vida por delante
Sed decente, sed honrado y sed humano
Y recuerda que jamás podrás saber
Las cartas que Dios tiene en sus manos
Oro a diario para volver a verte,
Pido a Dios la dicha de abrazarte,
No resisto el dolor de este castigo
Que me priva de ti por no tenerte

