S O  L

 

Cuando  yo parta,

que el sol acaricie

mi cuerpo vencido,

tape con sus rayos,

tibios y sentidos,

todos los rincones,

latidos del alma.

 

Que cubra dolores

que done hermosura,

que sea una mortaja

sutil del sentido.

 

Emprender el viaje

así protegida,

será fuselaje,

abrigo y olvido.

 

Si tengo que irme,

dejar este suelo,

llevo como amigo

al rey de los cielos.

 

Un sol que calienta,

que impone su reino

sobre los mortales,

¡es un astro eterno!

 

Viajar sin destino,

no saber si llego

al lugar divino…

camino sin trabas,

solar campesino.

 

El sol como amigo

lo llevo conmigo.-

………………………..

NELLY  ANTOKOLETZ.-

Setiembre de 2009.-